Comprender el panorama global permite reconocer que la Política puede ser un factor de cambio

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sábado, 30 de septiembre de 2017

El cuidado del prójimo y el buen gobierno

Cada persona es valiosa para Dios, cuidemos al prójimo, hablemos bien de los demás, lleva ánimo, respalda a quien está caído, escucha al que está solo.

Cada día trae su oportunidad para llevar agua fresca para quien lo necesite.

Cada día los niños necesitan que los animen, que les sonrían, que los abracen.

Cada día es una oportunidad para hacer mejor las cosas.

La solidaridad te hace fuerte, porque dejas de pensar en ti mismo. El orgullo y la vanidad son tus peores aliados, sólo quieren darle alivio a tu ego.

Cada día podemos ser más fuertes cuidando del prójimo, porque la unidad rompe con la acidez del egoísmo y prepara el camino para el diálogo.


Por estos caminos podemos ser mejores ciudadanos al tener un buen gobierno de sí mismos. Pero, a nivel institucional, esas consignas parecen utopías proclamadas por jóvenes idealistas que creen en el bien común. Claro, para muchos funcionarios la realidad tiene otras aristas, puesto que el poder político neoliberal tiene otra lógica.

Cuando un gobierno no piensa en el bienestar del total de la población, no piensa en el prójimo, sólo le interesa cuidar sus intereses económicos y partidarios. 

Cuando se gobierna para unos pocos en detrimento de los más desprotegidos se incurre en un pecado capital: la avaricia.

Cuando se engolosinan con algunos votos, piensan que encontraron la cosecha del segundo semestre que les dará frutos. 

No se preocupen, Dios los está observando. Un gobierno de ricos que gobierna solo para ricos deberá rendir cuentas ante el Altísimo. Si no cuidan al prójimo, no podrán avanzar, porque no creen que todas las personas sean valiosas...

jueves, 21 de septiembre de 2017

Cuidemos la libertad de prensa

  


  Por Walter Calabrese

Deberíamos releer Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, en esa historia se narraba cómo el pueblo podía ser feliz sin alcanzar el pensamiento crítico, puesto que la lectura de libros estaba prohibida. Hoy, un "filósofo" que le escribe discursos al presidente afirma algo similar. Sin duda, quieren un tiempo de mentes blandas fácilmente manipulables por los algoritmos del Big Data y por el efectismo de frases que aparentan invitar al sentido común, como "Juntos podemos", pero que en definitiva carecen de un contenido sustentable en los hechos, puesto que las acciones que ha emprendido este gobierno en su gestión no han logrado responder a las necesidades urgentes de los trabajadores.

Cuando se censura a un escritor o a un periodista se inicia ese triste camino que bien sabemos dónde ha terminado en el pasado...Durante los anteriores gobiernos, el periodismo gozó de los beneficios de la libertad de prensa, nadie pidió que cerraran TN o La Nación. Hoy, se ahoga a algunos medios que no coinciden con el oficialismo sacándole la pauta oficial o persiguiendo a sus dueños, como ocurre con C5N y el Grupo Octubre. Prefieren un oscuro silencio, sin rispideces, sin voces que levanten la alarma de lo que sucede en distintos rincones no visibles del país. 

Estos indicios indicarían que comenzamos un rancio cambio de época, signado por el miedo a que alguien cuente la verdad sobre lo que sucede en los pasillos del poder político actual.

Un gobierno necesita censurar a la prensa cuando empieza a percibir sus propias debilidades. El temor a que la opinión pública perciba ese decaimiento en sus fuerzas es el que empuja la mano del censor…

Un gobierno débil siempre necesita de pocas voces disidentes                                                                                                                                                  


domingo, 17 de septiembre de 2017

El Día del profesor en la Argentina de hoy


El 17 de septiembre se conmemora el Día del profesor, se recuerda el aniversario del fallecimiento de José Manuel Estrada, escritor y docente argentino en escuelas secundarias, universidades y defensor de la libertad de cátedra.

Por sus ideas, fue destituido de sus cargos en 1884, hecho que provocó el repudio de los alumnos a las autoridades de la época. Las palabras de Estrada fueron premonitorias, casi se asemeja a una profecía de lo que sucede en estas jornadas de septiembre: “De las astillas de las cátedras destrozadas por el despotismo, haremos tribunas para enseñar la justicia y predicar la libertad".

Hoy, en días tan convulsionados por las tomas de escuelas, reformas educativas que se quieren despachar como en un supermercado y la falta de consideración de la palabra del profesor para participar de un debate que podría construir un espacio de intercambio enriquecedor para generar nuevos y mejores cambios en la educación, es deseable que respaldemos el rol del Profesor en el aula. 

viernes, 8 de septiembre de 2017

El periodismo ante el caso Maldonado


Por Walter Calabrese 

Caminar entre grietas y fanatismos ha hecho de los medios de comunicación un faro inconcluso, que por momentos ilumina claramente, y en otros, parpadea y confunde, porque vira hacia intereses particulares o sectoriales.

Muchos jóvenes periodistas, seducidos por los destellos efectistas del poder se apegan a él, muerden el anzuelo de la popularidad sin saber que los gobiernos pasan. Pero la memoria del pueblo queda con la mirada firme ante los cambios inesperados o las crueldades institucionales, y lo que antes era festejo en el carro de los triunfadores, se convierte luego en sacos vacíos por donde se caen las monedas irremediablemente.

Qué difícil es ser un periodista independiente en la Argentina, si hablás bien, sos oficialista, si hablás mal, hacés periodismo partidario. Dónde pararse cuando la famosa grieta la reproducen los medios más influyentes. Peor aún, ante el gravísimo caso de Santiago Maldonado, diarios como Clarín y La Nación, han buscado de mil maneras la forma de “suavizar” lo ocurrido para que no afecte al gobierno. Eso no es periodismo independiente, tal vez, sólo es propaganda política, pero periodismo no es.

El periodismo siempre funciona como un contrapoder que molesta, porque piensa en el lector para poder llevarle el recorte más cercano a la verdad. Tener sentido crítico es parte de esta bendita profesión, es un motor que nos impulsa a buscar en las zonas oscuras de un hecho político. No es morbo, es que en esas penumbras habitan parte de las operaciones que se tejen a espaldas de la ciudadanía. Alguien dijo que la política era el arte de mentir oportunamente, y para eso estamos los periodistas, para reconocer dónde comienza la mentira... Entonces, si ladran es porque estamos haciendo algo bien.

“Preguntar por Santiago Maldonado no te hace K, ni peronista, ni zurdo, ni hippie. Te hace humano”, esta fue una consigna que circuló está semana en las redes sociales. Hasta ahora las autoridades del gobierno no han podido entender que no se puede silenciar el dolor por la pérdida de una persona, e incluso, sorprendentemente, les cuesta comprender que queremos vivir en libertad en una democracia.

Tampoco se puede silenciar el tema en las escuelas. La política no es mala en sí misma, lo malo es prohibir hablar de política, porque eso implica censura, proscripción y, en el peor de los casos, utilizar la fuerza del Estado para castigar a quienes intenten siquiera hablar de algún tema relacionado con la política.

Cuando en las aulas se lee 1984 o Rebelión en la Granja de Orwell, se está hablando de cómo la literatura reflejó un momento de la vida política del mundo. Cuando se lee Operación Masacre, se analiza lo que pasó en nuestro país, y no para sacar réditos partidarios, sino para contar las crueldades que ha hecho el hombre en contra de los que participaban en política.
Cuando leemos Facundo, de Domingo Faustino Sarmiento, también se menciona la política que impuso un modelo de país pensado desde el concepto de civilización o barbarie. Retórica que sigue vigente hasta nuestros días, puesto que el autor repudiaba a los pueblos originarios y los encasillaba en la barbarie, igual que hoy...

Cuando el que gobierna se adjudica el trofeo de la civilización, todos los que piensen distinto serán nombrados dentro de la barbarie, como intentan hacerlo con Santiago Maldonado y con quienes piden por su vida.


La posverdad no siempre triunfa

¿Se puede disfrazar un hecho real con máscaras falaces por mucho tiempo? A veces, se instalan ideas que se posicionan en la mente de la ciudadanía, como cuando Trump decía que los mexicanos les robaban los puestos de trabajo a los norteamericanos. En esa ocasión, sirvió para atraer votos.

Aquí, en la Argentina, el duranbarbismo con Cambiemos recurrió a varias tretas similares para ganar terreno en las arenas políticas. Algunos electores siguieron creyendo ese relato que se construye luego de medir todo el tiempo, como suele decir Durán Barba. La noche del recuento de votos en las PASO se trató de instalar la idea de que habían ganado en la Provincia de Buenos Aires, cuando pusieron en marcha un operativo mediático sin precedentes.

Luego, la Ministra Patricia Bullrich, intentó construir un clima confuso para demorar y ganar tiempo ante un hecho en el que estarían involucrados personal de Gendarmería. Hoy, esa puesta en escena se diluye hora tras hora, y al correr el telón de la verdad va quedando al descubierto el mamarracho político que construyó.

Lo curioso es que este gobierno comunica mal, gestiona sin pensar en las necesidades reales de la gente y se esconde ante dificultades graves como la del caso de Maldonado. Los Focus Group no pueden ser la guía de un gobierno para tomar la decisión de qué comunicar y qué no... Todo eso va diluyendo la confianza en el gobierno, que trae luego como consecuencia distintas crisis de gobernabilidad. Estamos ante la presencia de un gobierno que se desgasta y se debilita con sus propios desaciertos. El blindaje de algunos medios ya no alcanzará para tapar el sol con las manos. El caso Maldonado puso al descubierto la falta de cintura política para resolver cuestiones de Estado y la malicia de algunos de sus funcionarios. No supieron leer que democracia es libertad...

Sin humildad la prepotencia de los poderosos, a veces, se naturaliza en los medios de comunicación para instalar "su verdad" por medio de operaciones non sanctas. Ante ellos, el pueblo observa atónito las piruetas de circo que realizan para intentar acallar voces. Lamentablemente, no han comprendido aún que elbumerán ya está en el aire, y que trae todo lo envuelto por ellos con la suciedad y mentira enviada con soberbia naturaleza.

El día que se pueda descubrir quién se llevó a Santiago Maldonado entenderemos, tal vez, cuánto nos mienten a diario las autoridades y sus medios “amigos” Esa verdad será fuerte...
Por eso, el periodismo no puede mirar para otro lado cuando empiezan a desaparecer personas.

"El poder no cambia a las personas, las muestra como realmente son"
Democracia es libertad...

miércoles, 6 de septiembre de 2017

El respeto nace en el aula

Cada escuela deberá agotar los recursos para integrar a cada niño, es un objetivo básico, no debería ser un llamado de atención cuando aparece un alumno con alguna necesidad especial. El respeto es indispensable para todos por igual para construir una convivencia cordial en el aula. Sin respeto, crece el rechazo, se alimenta el bullying, aparece ese agudo dolor en el alma de quienes deben soportar el desprecio…

Nunca deberíamos olvidar que cada niño es valioso para su familia, también para Dios. Si sos padre o madre sabes cuán valioso es tu hijo para vos. Entonces, no hagas lo que no te gustaría que le hagan a tu hijo. Respeto, tolerancia, amabilidad son valores que trascienden las clases sociales y los colegios privados. Esos valores nos diferencian de los ignorantes, de los necios y los corruptos.


El maltrato infantil puede adoptar muchos rostros, bullying, rechazo social, descalificación por el aspecto físico hasta llegar al extremo de la golpiza. Ningún niño merece semejante castigo, ninguno, ni uno...

Las madres que disfrutaban y festejaban porque habían desplazado de un aula a un niño con Asperger, pusieron a la vista de todo el mundo la propia incapacidad de comprender al prójimo, además de mostrar que carecen de valores.


La soberbia y el elitismo son un peligroso bumerán para quienes suelen usarlos a diario. No saben que muy pronto les llegará con la misma energía lo que lanzaron con desprecio... Las conductas elitistas siempre excluyen, porque nacen en la mirada de un “juez” que condena lo que ven como de menor valía. Su supuesta superioridad nace de la creencia de que el dinero y una buena posición social les acreditan millaje para volar alto. Nada tan falso ante la mirada de Dios, quien nos mira a todos con la misma esperanza de vernos bien.

El dinero y el poder no cambian a las personas, las muestran como verdaderamente son…

El respeto al prójimo comienza en cada hogar con nuestro ejemplo, cada palabra dicha con veneno se cuela en la mente de los chicos y luego la repiten en el aula. 

La diversidad es una oportunidad para compartir lo particular que tiene cada uno, porque cada quien es único e irrepetible y, a la vez, tiene algo en común: es el prójimo de todos. 

Cada niño es valioso, nuestro deber es reconocerlo con hechos cada día, en el aula y en cada lugar donde se encuentren. La tolerancia y el respeto ayudan a construir aulas amigables.




sábado, 2 de septiembre de 2017

Cuando pedir justicia es una política de Estado


La política no es mala en sí misma, lo malo es prohibir hablar de política, porque eso implica censura, proscripción y, en el peor de los casos, utilizar la fuerza del Estado para castigar a quienes intenten siquiera hablar de algún tema relacionado con la política.

Cuando en las aulas se lee 1984 o Rebelión en la Granja, de Orwell, se está hablando de cómo la literatura reflejó un momento de la vida política del mundo. Cuando se lee Operación Masacre, se analiza lo que pasó en nuestro país, y no para sacar réditos partidarios, sino para contar las crueldades que ha hecho el hombre en contra de los que participaban en política.

Cuando leemos Facundo, de Domingo Faustino Sarmiento, también se menciona la política que impuso un modelo de país pensado desde el concepto de civilización o barbarie, retórica que sigue vigente hasta nuestros días, puesto que el autor repudiaba a los pueblos originarios y los encasillaba en la barbarie, igual que hoy...

Cuando el que gobierna se adjudica el trofeo de la civilización, todos los que piensen distinto serán nombrados dentro de la barbarie, como intentan hacerlo con Santiago Maldonado y con quienes piden por su vida.

Cuando la ciudadanía reclama justica ante la desaparición forzada de una persona, simplemente está exigiendo que se cumpla una política de Estado básica y a la vez fundamental para garantizar la libertad en democracia.

Cuando una vida es truncada por el desproporcionado uso de la fuerza del Estado, la democracia se vuelve amorfa, se debilita imprudentemente. Y si la justicia es cómplice de tal insulto a los valores democráticos, no nos queda otro camino que reclamar por los derechos vulnerados.

Si dejemos de reclamar, la “mano dura” nos uniformará en el llamado a la defensa del orden público, como en épocas pasadas…Cuando eso suceda, nos tapará de desaliento…

Cuando pedimos justicia, simplemente exigimos que el Estado se haga cargo de las funciones que le asigna la Constitución Nacional.

Cuando guardamos silencio ante lo inadecuado, gana la impunidad…

viernes, 1 de septiembre de 2017

Democracia es libertad y respeto a la vida

La vida da muchas vueltas, a veces avanza en forma lineal, otras veces la historia da rodeos en círculos reescribiendo formatos ya conocidos. En ocasiones, la soberbia enlaza un bumerán que tiende a traer la misma energía empleada para perjudicar a alguien. El diccionario dice en una de sus acepciones que el término bumerán designa un "Acto de hostilidad que daña a su propio autor". Para pensar, verdad...

Ahora bien, cuánto odio se está destilando en las redes sociales, en los medios de comunicación y hasta en las aulas para intentar manchar a quienes piden justicia por Santiago Maldonado. No podrán entender las autoridades que no se puede silenciar el dolor por la pérdida de una persona, tanto cuesta comprender que queremos vivir en libertad en democracia.

Sin humildad la prepotencia de los poderosos se naturaliza en los medios de comunicación para instalar "su verdad". Ante ellos, el pueblo observa atónito las piruetas de circo que realizan para intentar acallar voces... No han comprendido que el bumerán ya está en el aire, y que trae todo lo envuelto por ellos con la suciedad y mentira enviada con soberbia naturaleza.


El día que se pueda descubrir quién se llevó a Santiago Maldonado entenderemos, tal vez, cuánto nos mienten a diario las autoridades. Esa verdad será fuerte...

"El poder no cambia a las personas, las muestra como realmente son".

Democracia es libertad...También respeto a la vida.

lunes, 3 de abril de 2017

Crisis social: No se puede, no sabe, no contesta


Por Walter Calabrese

Es un error creer que a las marchas docentes solo van los K. Hay mucha desazón con este gobierno por la impericia en el manejo de la economía y los salarios. Ese enojo de la gente es legítimo y trasciende lo partidario. Respeto a la gente que marchó en el 1 A, tienen todo el derecho de hacerlo. Lo que no podemos convalidar es que esa gente represente el sentir común de la mayoría de la población. Hoy, ya aparecen encuestas que indican que el presidente Macri tiene una imagen negativa por encima del 50%. Es evidente, también, que hay un sector de la población que es antiperonista, un 20% dicen los analistas políticos, que evidentemente se manifestó en el 1 A. Pero esa marcha no puede servir para titular como algunos medios lo han hecho aduciendo que significa un amplio respaldo a la gestión de gobierno. Son sencillamente sus seguidores los que acudieron a esa reunión.

La atención está puesta en el lugar equivocado, la población tiene preocupaciones más imperiosas que una marcha o un paro. El gran dilema que le hace perder el sueño a muchos argentinos es cómo se va a estabilizar el empleo y la economía. Y en ese conflicto, se ponen en juego las esperanzas y los sueños de cada conciudadano.

“Un hombre no envejece cuando se arruga su piel y se esparcen sus canas, sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas” –Anónimo
 
El tema es que hacemos cuando se arrugan los sueños y las esperanzas, cuando ves que ya no entendés a la gente, cuando la decepción te hace ver sólo las sombras que proyectan los necios e ignorantes que se convierten en opinólogos para descalificar a otro. Quien ha nombrado a jueces para juzgar a otra persona. Dios no.

Veo con preocupación cómo se editorializan las noticias sin fundamentar lo que se dice para ajusticiar a un político, a un deportista. Veo con agria amargura como en un trabajo se fagocitan entre ellos para quedarse con el cargo del otro. Veo mucho ladrido, quejas, insultos, agravios, calumnias por doquier. 

Duele ver la Argentina que vivimos, con funcionarios indiferentes, sin sensibilidad social, levantando el dedo acusador contra quien piense distinto. Duele ver que se ha perdido el concepto de respeto por el prójimo.

Así no va, así estamos derrapando en la banquina. Así estamos descuidando el camino que nos propone Dios, el de cuidar al prójimo como a sí mismos.
No puede haber tantos pobres en la Argentina (32,3% según el INDEC)
No puede haber sueldos que pierdan frente a la inflación (la inflación del primer trimestre de 2017 es de 6,4%)
No puede haber más mentiras para ganar una elección y luego hacer negocios con los amigos.
No se puede difamar a la gente que piensa de otra manera.
No pueden eliminar los ideales e ideologías de la gente por decreto.
No se puede desconocer las leyes que protegen al trabajador, hay que llamar a paritarias nacionales.  Ni a los docentes ya se respeta!
Paren de mentir, la gente no llega a fin de mes. Paren de robarle los sueños y la esperanza a la gente! El INDEC y la UCA mostraron claramente los indicadores de pobreza. Qué otro indicio necesitan para cerciorarse de que han errado en el rumbo económico.


La gente ya dice basta de marketing político, es hora de hacer una gestión pública comprometida con las necesidades de la gente. La política del entretenimiento puede servir para atraer electores en campaña y hacerles creer que van por la “revolución de la alegría” o por la “pobreza cero”, algo tan inverosímil que resulta realmente curioso pensar que con esos argumentos hayan llegado al poder. Lo triste es que no sabíamos que la alegría era sólo para ellos, para los que llegaban al poder para seguir haciendo negocios y reírse de nosotros viendo como sufren los trabajadores haciendo equilibrio para llegar a fin de mes, en muchos casos sólo cuentan con efectivo hasta el día 18 o, peor aún, se quedaron sin empleo.

Sin duda, disfrutan y ríen en Holanda jugando a ser príncipes ante la Reina de Holanda. Lo triste es que puede ver a Máxima, pero no puede ver la mínima que gana un jubilado.

Hemos sido embaucados por prestigitadores profesionales de la no política, caímos en la trampa de la fiesta del cambio que venía adornada con globos, comprando el slogan de que “todos juntos podemos”, de que entre todos se puede. Lo cierto es que todavía no nos invitaron para participar de la supuesta fiesta multitudinaria de la alegría en el cambio.

La acción política siempre transforma, para bien o para mal, lo que no entendieron en el gobierno es que sin sentido común y sin sensibilidad social no se puede sostener una gestión. Tarde o temprano, la realidad se asoma y te pasa la factura. Mirta ya les avisó. Lo lamentable es que no han hecho acuse de recibo.

Si le hicieran una encuesta a cada funcionario actual, las respuestas serían muy similares: no se puede, no sabe, no contesta. Aunque la respuesta es más sencilla, no pueden manejar las cuestiones de Estado importantes, no saben comunicar y no contestan los reclamos de los trabajadores.

La luna de miel terminó hace rato, tal vez, nunca existió porque el pueblo le está reclamando la nulidad, el amor nunca se consumó. Con sólo hablar con un taxista, esos actores que son como un termómetro del humor social, podrán constatar que la población está al borde del hartazgo ante las políticas implementadas por la gestión de Cambiemos.

Hoy, algunos funcionarios y operadores del gobierno están más preocupados en las elecciones de octubre, por eso piensan que el camino para ganar es la confrontación, y que eso es más importante que la gestión para lograr el triunfo. Consideran que al polarizar la campaña eligiendo a los docentes, sindicalistas y el kirchnerismo como enemigos podrán rescatar los votos necesarios para triunfar en las legislativas. Lo que no pueden ver es que en medio de esa batalla que pretenden instalar en la opinión pública con sus medios aliados queda la población expuesta a la fragilidad de una economía que no arranca.

No pueden ver que el humor social ya le está diciendo que no a Macri. Lo que no se entiende es porqué siguen insistiendo que todo va bien. Sin respeto a los trabajadores ningún gobierno puede avanzar. No se trata sólo de macroeconomía, lo social pesa mucho. Con esa estrategia va a fragmentarse el voto, pero huyendo de Cambiemos hacia el massismo y otras fuerzas.

Cuidemos a la gente, ellos no son la oposición al gobierno. 
Cuidemos a los trabajadores, porque ellos son el sostén de cada familia.

jueves, 9 de marzo de 2017

Que el hartazgo no les sea indiferente


      Por Walter Calabrese

La CGT tenía la oportunidad de mostrarle al gobierno que sin paritarias los sueldos pierden por goleada frente a la inflación y a los ajustes permanentes. La movilización venía con el impulso de las bases y con la fuerza del agobio de la población, cansada y molesta frente a la crisis económica que debe afrontar cada familia a diario. La gente  había contenido por más de un año el grito de auxilio, la mesa estaba servida para ordenar el plato que sacie tanto descontento. Sin embargo, el triunvirato cegetista armó un relato tibio, que resultó tan insípido ante la rigidez que ostenta el gobierno que la rabia explotó al fin del acto.

Muchos analistas oportunistas, funcionales siempre a la retórica de la actual administración nacional, buscaron inmediatamente culpables para provocar más sangrías dentro del movimiento sindical e, incluso, intentar habilitar un ataque contra la posible unidad del peronismo. Lo cierto es que hay diferencias irreconciliables entre los caciques gremialistas, algunos no comulgan con la idea de un paro porque han anestesiado sus conciencias cuando el gobierno les fue llenando sus bolsillos. Los sindicatos más importantes fueron los que recibieron 30.000 millones de pesos para sus obras sociales, la caja mágica que sostiene el margen de maniobra político de los gremios. Ese dinero proviene de una deuda que tenía el Estado con los sindicatos, que aceptaron inmediatamente la propuesta, entre ellos, el gremio de Empleados de Comercio y Servicios de Cavalieri, que obtuvo unos 700 millones. Con ese dinero pudo silenciar el grave momento que sobrelleva el rubro comercio, que ha sido uno de los que más han bajado persianas. Otros, responden directamente al gobierno, como Hugo Moyano, Barrionuevo y el oficialista Andrés Rodríguez de UPCN. En la reunión pactada no asistieron Omar Maturano de la UTA ni Roberto Fernández de CATT, puesto que siguen en tratativas por la negociación de subsidios con el gobierno.

En una nota del diario Clarín, se blanqueó el tema de que el presidente Macri había hablado con los líderes de la CGT para persuadirlos de evitar la convocatoria a un paro nacional. También trascendió que el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, se comunicó con el triunvirato y con Andrés Rodríguez. En ese contexto, los dirigentes sindicales quedaron atrapados entre la disyuntiva de sostener “los canales de diálogo” que mantienen con Balcarce 50 o tomar las riendas de la protesta contra la angustiante crisis económica. Por el resultado de lo relatado por Daer, Schmid y Acuña, al anunciar el paro sin fecha, el gobierno logró parte de su estrategia de dilatar la idea de una huelga general, pero la jugada los dejó con una CGT que quedó debilitada ante la sociedad y el grueso de los trabajadores. Al grito de poné la fecha… el descontento de distintos sectores que están siendo arrinconados por las políticas económicas encaradas por Cambiemos, puso en evidencia la crisis de representatividad que aqueja a la central obrera. Es que ya no quedan dudas de que postergaron la decisión porque el gobierno influyó en ello, la población vio la jugada y volvió a pensar en la burocracia sindical que pacta según las necesidades de sus dirigentes para sostenerse en sus sillones.

Pero la tensión interna de la CGT no es en realidad una buena noticia para el oficialismo, puesto que puede quedarse sin interlocutores válidos para sostener la idea de comprar tiempo. Sin duda, el actual gobierno sigue sin ir al oculista, mira con una extraña miopía la realidad, sólo observa lo macroeconómico y los negocios de sus aliados empresarios, pero no revisa las necesidades de la población, no puede verlas porque se mueven en las alturas que suelen visitar los CEOs. Por ello, parte del pueblo vislumbra que no se puede esperar mucho de una Ceocracia, de un gobierno de ricos para amigos ricos.

Algunos sostienen que para dar un mensaje contundente están las urnas y no los paros. No obstante, en las urnas tampoco se ve la realidad, porque el Pro compró punteros en todas las zonas carenciadas y porque construyó un discurso de la felicidad simplificada envuelta en la idea del cambio. Así, el marketing político y las campañas sucias llevaron a este presidente a Balcarce 50. A ese tipo de campaña hay que estar atentos para que no se repita la estafa electoral con sus propuestas vacías de contenidos comprobables. Por eso las movilizaciones tienen sentido cuando no se escucha a la población, es una manera de ir levantando la voz ante la falacia de que este gobierno viene a defender la transparencia. La realidad marca lo contrario: Avianca, el Correo, las sospechas sobre funcionarios cercanos y familiares, el dinero fantasma de la vicepresidenta…y la lista sigue.

En la movilización del 7 de marzo los trabajadores sencillamente pidieron a gritos ayuda, porque no pueden llegar a fin de mes y porque se están perdiendo fuentes de trabajo. Esa es la única realidad que sobrepasa a cualquier especulación política.

Frente a ese legítimo reclamo aparecieron los dirigentes de la CGT mostrando su tibieza, quedando muy lejos de lo que pedían los trabajadores: un fuerte reclamo para solicitar al gobierno un cambio de rumbo en la economía. Los tres representantes de la CGT mostraron nuevamente la hilacha: son un amortiguador funcional al macrismo para que no se sientan los cimbronazos de cada bache en que caen los funcionarios de Cambiemos. Con sus bolsillos llenos y las prebendas a sus obras sociales quedaron distanciados de lo que necesitan los trabajadores. Los tildaron de traidores porque no se animaron a anunciar la fecha de un paro. Esa actitud les valió tener que salir huyendo del acto por no escuchar a la gente. A algunos peronistas les vino a la mente la figura de Vandor, quien quiso armar un sindicalismo sin Perón, pues el triunvirato, Moyano y compañía pretenden liderar la unidad del peronismo a su medida. No dan la talla, no han entendido que el movimiento justicialista es un gran paraguas en donde se cobijan distintas vertientes y variantes buscando la cima de la justicia social.

Enseguida aparecieron los oportunistas que quisieron acusar por los enfrentamientos en el acto a distintos sectores políticos. Pudieron existir diferencias entre los que asistieron, pero el reclamo tenía un común denominador que supera la chicana política. Los trabajadores habían presionado desde las bases para que se hiciera este acto. La cúpula de la CGT desentonó, sólo pensó en cuidar sus sillones frente al gobierno.

El hartazgo de los trabajadores brotó espontáneamente tras un mensaje breve, casi a las apuradas, como si el evento superara sus pretensiones. Esa falta de autoridad para posicionarse seriamente frente a un gobierno que no quiere negociar las paritarias nacionales con los docentes, que pretende instalar la idea de que el 18 por ciento de incremento es algo justo, fue un nuevo cachetazo para miles de almas que acudieron con la esperanza de que sus dirigentes sindicales defenderían sus derechos. Por el contario, la multitud entendió rápidamente que los tres sindicalistas de la CGT son marionetas del gobierno puestas para que no cambie nada. De allí el hartazgo de un pueblo que ya no tolera los tarifazos y la limitación de sus haberes.

Los números de la economía son contundentes, en su habitual informe, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina indicó que la pobreza aumentó un 32, 9 por ciento en el tercer trimestre de 2016 y la indigencia subió a 6,9 por ciento. En un año de gestión de Cambiemos 1,5 millones de personas se convirtieron en  pobres y 600 mil cayeron en la indigencia. Macri logró, en su primer año de gestión, uno de los más lamentables indicadores sociales de los últimos años: sumó un millón y medio de nuevos pobres y 600 mil flamantes indigentes.

El informe de la UCA, presentado por el director del Observatorio de la Deuda Social, Agustín Silva, remarcó que la pobreza y desigualdad en los ingresos de los trabajadores argentinos se fue deteriorando por “las medidas de ajuste económico” y la “rezagada inversión privada y pública”. Con lo que “habrían agravado el escenario de crisis, más recesivo y adverso en materia de empleo y poder adquisitivo para amplios sectores sociales”, concluyó.
Tal vez algunas estrofas del himno recitado por León Gieco, Sólo le pido a Dios, nos permitan reaccionar frente a tanta falta de sensibilidad social en la actual administración.

“Solo le pido a Dios
Que lo injusto no me sea indiferente
Que no me abofeteen la otra mejilla…
Solo le pido a Dios
Que el engaño no me sea indiferente
Si un traidor puede más que unos cuantos…”

El engaño, lo injusto, la traición despierta el recelo de un pueblo maltratado por una gestión de gobierno que ni siquiera los tiene en cuenta. La triste realidad que vive la Argentina da cuenta de que es cierto que en el gobierno son hábiles para la indiferencia, un aprendizaje que viene de la mano de alguien que tienen en sus filas: el mentor y asesor ecuatoriano que les ha enseñado ese extraño arte de burlarse de los electores para sostenerse en el poder a cualquier costo. Pero eso no es tan sencillo. Los errores siempre tienen un costo político en la gestión. Sin orden social la política pierde su sentido, sin justicia social los políticos no tienen oportunidad de permanecer impunes, porque la población que observa como los negociados son para amigos y la familia presidencial, va tomando nota para recordarlo fielmente el día en que se vuelvan a acercar a las urnas.

Por más que se quieran mostrar fuertes no dando el brazo a torcer con las paritarias nacionales, sólo están dejando en evidencia su debilidad, porque el que tiene realmente autoridad no necesita hacer aspaviento de su fuerza, al hacerlo quedan en evidencia. No pueden doblar la voluntad popular, puesto que su lealtad viene de las entrañas de su dolor.

Un pueblo vapuleado por un gobierno sobre el que se ciernen sospechas de corrupción, no sólo no tiene autoridad moral para hablar de transparencia, tampoco tiene legitimidad para derogar los derechos bien ganados por los trabajadores.
Sólo le pido a Dios que el hartazgo de la gente no les sea indiferente a los señores de Cambiemos, de lo contario la patria y su gente se los demandará pronto.


domingo, 25 de diciembre de 2016

La Navidad es Jesús

En la Navidad podemos acercarnos al prójimo, que es el que está más próximo a nosotros, el que convive cada día, el que trabaja a nuestro lado, el vecino, el amigo.


    Por Walter Calabrese

Cuando miramos la vida en retrospectiva aparecen paisajes por los que hemos transitado con distintos desenlaces, unos más luminosos, otros más grises y algunos donde la oscuridad no nos permitía siquiera vernos en dónde estábamos parados. Muchas veces el hábitat en donde nos toca vivir puede crear ciertos condicionamientos y obstáculos para caminar hacia nuestros sueños.

La sociedad posmoderna ha desarmado algunas instituciones que nos permitían tener una referencia de cuál era el camino. Los sociólogos hablan de la caída de los grandes relatos, pues consideran que el psicoanálisis, el marxismo, el neoliberalismo y algunas religiones no le han resuelto las cosas al hombre actual. Así, hoy aparecen culturas híbridas, identidades desfiguradas por las tendencias de consumo, tribus urbanas que se uniforman dentro de códigos foráneos que nada tienen que ver con nuestra idiosincrasia, pluralidad disfrazada para captar votos y manipulación de las masas a través de la cultura del espectáculo, esa que sólo entiende de destellos efectistas para arrastrar audiencias.

Para entender este sinuoso laberinto que nos presenta la sociedad hay que sumarle el frenético deseo de vivir conectados. Estamos en la era táctil, con sólo tocar la pantalla accedemos a un mundo virtual infinito, donde el vértigo y el exhibirse inmediatamente cuentan más que la reflexión.

En este mundo indescifrable no parece haber lugar para Dios, el vivir sin parar nos lleva y nos trae a casa como si fuéramos llevados de las narices con un GPS en la frente. Buscando en el fútbol una simbología para pensarnos podríamos preguntarnos cuándo vamos a parar la pelota y levantar la cabeza para mirar al prójimo.

El prójimo es el que está más próximo a nosotros, el que convive cada día, el que trabaja a nuestro lado, el vecino, el amigo. Cuando Jesús nació en un humilde pesebre la historia de la humanidad cambiaba para siempre. Cuesta entender, entonces, por qué después de conocer la obra de Jesucristo seguimos ignorándolo incluso en el día de su nacimiento. Nos juntamos para comer, para los regalos, la pirotecnia y el gordo Papá Noel que nunca fue invitado ni nombrado por Jesús.


La Navidad es celebrar el nacimiento de Jesús, es un día para recordar su pasión por las almas, para comprender el amor de Dios por la humanidad al dar la vida de su hijo por todos. Por sus llagas somos sanados dice la Biblia en el libro de Isaías.  

Jesús nos dice claramente en Juan 10:10: “he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

Con Cristo podemos vivir con esperanza siguiendo nuestros sueños, porque para Dios no hay fecha de vencimiento para sus promesas.

En el Salmo 112:1-3 podemos encontrar reposo:
“Bienaventurado el hombre que teme a Dios
Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
Su descendencia será poderosa en la tierra;
La generación de los rectos será bendita.
Bienes y riquezas hay en su casa,
Y su justicia permanece para siempre”

Cuando leemos la Palabra de Dios en la Biblia podemos ampliar el campo visual y mirar más allá de las circunstancias. La sabiduría que proviene de lo alto siempre te acerca a la solución y trae paz.

“Procurad la paz de la ciudad, y rogad por ella a Dios; porque en su paz tendréis vosotros paz” Jeremías 29:7
Un tiempo con Dios puede modificar tu vida, que Jesús sea una prioridad en esta Navidad para que la paz llene de alegría tu hogar.

Jesús es nuestra fortaleza, decía: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, ese es el mejor espejo donde mirarnos para encontrar los mejores senderos en una sociedad que duerme despierta antes las pantallas.

Un graffiti decía “apaguen Facebook por un día para poder mirarse a los ojos por un rato”. Levantemos nuestra vista del teclado para mirarnos y reconocernos como hermanos, para redescubrir la vida en el diálogo, en compartir un espacio y tiempo para construir momentos palpables, reconocibles en una foto bien vivida y no en una mera pose para las redes sociales. Viví con Jesús, compartí su legado con amigos y familia, recuperemos el orgullo de sentir que hacemos el bien.

Viví está Navidad con Jesús, invítalo a tu mesa para que ilumine tu hogar.

¡Feliz Navidad!

jueves, 25 de diciembre de 2014

Navidad, un tiempo para la reflexión

Las ideologías políticas no deberían alejarnos de Dios ni confundir sus enseñanzas.


    Por Walter Calabrese

Todos los años nos encontramos la noche del 24 de diciembre para brindar en familia y con amigos, es un momento de alegría y de recuerdos. También puede ser un tiempo de reflexión para recordar que en una fecha similar un hombre valiente daba su vida por todos en una cruz. Sí, deberíamos conmemorar el nacimiento de Jesús más allá de las creencias de cada uno, porque es imposible soslayar su presencia en la historia de la humanidad.

Hoy, a más de 2000 años de su muerte sigue siendo el Redentor, el Dios que se hizo hombre para enseñarnos un camino para vivir mejor. Sus enseñanzas han quedado registradas en la Biblia, su pasión por el prójimo se retrató en cada gesto y palabra que pronunciaba.

Pero el hombre se ha quedado mirándose el ombligo para satisfacer a ese enano fascista llamado ego que nos reclama aplausos a cada instante, y en ese movimiento narcisista, lamentablemente, perdió de vista al prójimo. Este comportamiento, cuando se exacerba se traduce en guerras, narcotráfico, gente que realiza matanzas en colegios o universidades, tensión racial, como lo que vimos estos días en EEUU, Siria en llamas, israelíes y palestinos peleando por una porción de territorio, xenofobia en Europa, México cayendo en el pozo de las narcomafias y desaparición de estudiantes, África Occidental luchando contra el ébola, la poca voluntad de los países más poderosos para trabajar en contra del cambio climático, Europa en conflicto con Rusia, y así podríamos seguir enumerando muchas crisis más que dan cuenta de lo poco que se tiene en cuenta al prójimo a la hora de tomar decisiones globales.

En definitiva, un mundo desigual, sin equidad social, que se aferra a recetas neoliberales para resolver cuestiones que nacen en la raíz social y que sólo pueden resolverse con solidaridad. Tal vez, Latinoamérica  haya sido quien interpretó mejor ese libreto, enfrentando la crisis financiera global desde el diálogo regional y con instituciones que se van afianzando, como la Unasur. A pesar de ello, sigue faltando mucho para encontrarnos con un mundo hermanado pensado para que cada ser humano tenga las mismas posibilidades de vivir dignamente. Y eso es justamente lo que nos enseñó Jesús, fue el primero en hablar de inclusión social.

Las ideologías políticas no deberían alejarnos de Dios ni confundir sus enseñanzas con lo que ha hecho la Iglesia. El legado de Jesús es mucho más grandioso que cualquier diferencia coyuntural o conflictos de poderes. La fe y la política pueden caminar perfectamente juntas sin tropezarse una con otra. Incluso la Biblia afirma que debemos respetar a nuestras autoridades en todo tiempo y lugar.

“Yo soy el camino, la verdad y la vida”, señaló Jesús para indicarnos por donde está la salida. La Navidad es un buen tiempo para reflexionar sobre ello y para pensar que podemos aportar cada uno para hacer un mundo mejor.