Comprender el panorama global permite reconocer que la Política puede ser un factor de cambio

viernes, 15 de julio de 2016

Donald Trump dio a conocer a su compañero de fórmula, el conservador Mike Pence

El magnate dio a conocer la fórmula presidencial que representará al partido Republicano


                              Trump y Pence, la fórmula de los republicanos Foto: Reuters

   Por Walter Calabrese


Luego de una semana de incertidumbre y rumores sobre quién lo acompañaría en la fórmula presidencial, Donald Trump nombró al gobernador de Indiana, Mike Pence, para recorrer el trayecto que resta para llegar a la Casa Blanca. Pence es un experimentado hombre de  la política que le puede dar un respaldo adicional a la imagen fuertemente cuestionada del empresario devenido en candidato. Además, Pence es un hombre respetado dentro de las filas republicanas.

"Me complazco en anunciar que he escogido al gobernador Mike Pence como mi compañero para ser vicepresidente", anunció Trump en su cuenta de Twitter.

El perfil de Mike Pence

 A los 57 años Pence acredita buenos pergaminos en su trayectoria legislativa y de gobierno dentro del ala conservadora del Partido Republicano. Es también un rígido e intransigente opositor de causas sociales como el aborto y la inmigración. Su experiencia podría calmar a muchos republicanos que no confían en la capacidad de gestión de Trump para ocuparse de asuntos de Estado y negociar en el Congreso. Mike Pence estuvo 12 años en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, luego, desde 2013 es el Gobernador del estado de Indiana.

Al enterarse del compañero de fórmula del Partido Republicano, inmediatamente los demócratas salieron a atacar a Pence, en particular, Hillary Clinton, quien lo calificó como “el más extremista de una generación”. Sin perder tiempo, la candidata del Partido Demócrata lanzó un video en donde recuerda las posturas de Pence contra las minorías y  la reforma migratoria que podría solucionar la situación de 11 millones de indocumentados.

El gobernador de Indiana y Donald Trump viajarán a Cleveland la próxima semana para la designación del magnate como candidato del partido en la convención republicana. Allí, participarán 2472 delegados para elegir formalmente al candidato presidencial del partido. Para ganar, necesita 1237 delegados, una marca que ya fue superada por Trump en el mes de mayo. El evento durará cuatro días, en donde se aprobará el programa electoral, se escucharán discursos de otras figuras del partido y, finalmente, el jueves 21 Trump dará un discurso televisado en donde aceptará la nominación.


La cuestionada retórica de Trump fue cambiando a lo largo de la campaña para buscar el voto blanco de la clase media enemistada con el establishment republicano con sus promesas de volver a hacer grande a EEUU. Con ese mensaje logró captar la adhesión de muchos republicanos disconformes con la marcha del país, remarcando que “hay una profunda desconexión en Estados Unidos. Hay dos EEUU: la clase dirigente y los grupos a los que favorece, y el resto del mundo".

                             Trump elige como número dos al "duro" Mike Pence  Informe Reuters



martes, 12 de julio de 2016

Integración escolar, perspectivas y realidades

La educación inclusiva es una educación que asume la diversidad, donde todos los niños y niñas aprenden juntos bajo condiciones que les garantizan el desarrollo de las capacidades esenciales para su participación.


     Por Walter Calabrese


Hay una realidad que no se puede soslayar ni esconder detrás de enormes proyectos, que pueden ser bienintencionados, pero que en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula fallan en el intento de integrar a los niños y jóvenes con capacidades especiales. En las escuelas secundarias estatales, la mayoría de los docentes no ha tenido una formación específica en integración escolar, por lo que en el momento de estar en el aula no saben cómo manejar ciertas situaciones y menos aún trabajar para preparar una adaptación curricular y metodológica para esos alumnos con capacidades especiales. La hora de la verdad en el tema de la inclusión se ve en el aula. Allí, todos los documentos y propuestas elaboradas quedan en el aire cuando el docente no sabe cómo relacionarse con los alumnos con capacidades especiales.

Por lo cual, podemos asegurar que en muchas escuelas existe un gran vacío e incertidumbre para encarar el proceso de integración de estos alumnos.
La educación inclusiva es “una educación que asume la diversidad, donde todos los niños y niñas aprenden juntos bajo condiciones que les garantizan el desarrollo de las capacidades esenciales para su participación e integración social, requisito fundamental para evitar la discriminación y asegurar la igualdad de oportunidades. Los principios que orientan las políticas educativas para niños, niñas y jóvenes con discapacidad son los mismos que para cualquier alumno: el derecho a la educación, participación e igualdad de oportunidades. Estos principios están consagrados en diversos tratados internacionales, particularmente en la Convención sobre los Derechos del Niño ratificada por Chile en 1990”.

Las nuevas políticas educativas deben abogar por el desarrollo de una educación inclusiva, esto implica superar los enfoques homogeneizadores de la enseñanza, asegurando verdaderamente el acceso a todos los alumnos, incluidos aquellos que presentan necesidades educativas especiales. El enfoque inclusivo reconoce y valora estas diferencias y las concibe como una fuente de enriquecimiento para el aprendizaje escolar. Para ello, es necesario ajustarse a la diversidad de necesidades de aprendizaje de los alumnos, es el factor clave para conseguir una enseñanza de calidad.

Sin embargo, su implementación no está libre de dificultades. Estas nuevas respuestas demandan transformaciones importantes en los criterios de admisión escolar, en las concepciones y prácticas pedagógicas pero, sobre todo, requiere del compromiso y la voluntad política del Estado, de la sociedad y del sistema educacional. Desde esta perspectiva, las escuelas deben desarrollar formas de enseñanza que respondan a la diversidad del alumnado, llevando a la práctica los principios de una educación para todos y con todos. El concepto de diversidad plantea que los alumnos tienen necesidades (1) educativas comunes e individuales, y dentro de las últimas, algunas pueden ser especiales.

La Educación Inclusiva requiere de la implementación de estrategias pedagógico – didácticas específicas para la atención en la diversidad del alumnado. Para ello, hay que comprender que la diversidad es un valor que interpreta a las diferencias como posibilidad de enriquecimiento humano y social, y eso se logra respetando esas diferencias en el aula, generando espacios de enseñanza y aprendizaje cooperativo y colaborativos.


La idea de formar comunidad en la diversidad

Para que ese ideal de sociedad integradora se cumpla en las aulas es imprescindible que el rol del educador asuma nuevos compromisos de formación pedagógica. Entonces, desde los cimientos de una nueva formación integradora es posible que pueda  ayudar, acompañar y guiar para que cada alumno ocupe su rol, vinculando los contenidos con la realidad que viven. Este proceso requiere de una adaptación que ponga como centro a la educación inclusiva como espacio para despertar capacidades. Y esa educación, para los cristianos, puede ser vivenciada desde la fe como complemento indispensable para formar ciudadanos con valores.

El educador comprometido es aquel que está al servicio del crecimiento personal y comunitario. Para ello, la escuela tiene que ser percibida y vivida como una institución que anima desde la fe para integrarse a la cultura y la vida. Cuando educo en valores evangelizo educando e inscribo en el alma de cada educando el ejemplo de Cristo, el de vivir con vocación de servicio y respeto al prójimo. No debemos olvidar que Jesús era llamado Maestro, y sus enseñanzas nos siguen iluminando cada día. Su ejemplo, su valor para servir al prójimo debe estimularnos a vivir en sintonía con el prójimo. El Padre Rafael Brown decía que “debemos armonizar lo diverso para convivir en paz”. Entender la diversidad es aceptarla y convivir en el día a día a la par, sabiendo que cada ser es único e irrepetible, porque somos creaturas de Dios, sus hijos amados, en quien no ve diferencia ni privilegio alguno.
La educación en la fe busca afianzar principios éticos y valores morales, para que prevalezca el respeto por el prójimo, la verdad, la solidaridad, la prudencia, la caridad.

Se procurará, entonces, que en la escuela se desarrollen los aspectos socioemocionales, físicos y cognitivos de los alumnos a través de una educación integral, inclusiva y multicultural.
Cuando se habla de políticas de inclusión y diversidad, hay que partir del momento de la verdad que se vive en el aula. De lo contario, estaremos remando en la arena sin saber cómo se llega al mar, y es aquí cuando se produce un gran desgaste de energía individual al no existir un proyecto integrador con una visión y una misión. Cuando el docente entra a un aula debe llevar consigo las herramientas pedagógicas concretas y realizables para construir un espacio de integración real. La educación inclusiva es “el intento de activar un lugar, aún en las condiciones más adversas donde la subjetivación sea posible”.

"Ahora el desafío es formular una escuela para todos. Todos los niños y jóvenes tienen el derecho a la educación. No que nuestros sistemas educativos tengan derecho a ciertos tipos de niños. Es el sistema escolar de un país el que debe adaptarse para responder a las necesidades de los niños". (Bengt Lindqvist, 1997)

Para definir el término inclusión observamos la que fue elaborada por el Comité de Educación Especial de Nebraska: “ Inclusión es la oferta de servicios educativos para estudiantes con discapacidades en clases de educación general de la edad apropiada, bajo la supervisión directa de los maestros de educación general, con apoyo y asistencia de la educación especial y de acuerdo al proceso de planificación educativa individualizada ".

El objetivo de la inclusiva debe apuntar a cambiar en la escuelas sus currículos para que consideren la adaptación de los mismos para los casos en que sea necesario responder a las particularidades de algunos alumnos, comprometiendo a cada agente del proceso escolar a no permitir que nadie quede excluido por ningún motivo. “Una escuela que excluye las desigualdades incluye las diferencias”. Por ello, uno de los objetivos primordiales de una educación comprometida será el de ofrecer al alumno integrado alternativas para la constitución de vínculos, acompañándolo en el camino del proceso de interacción-inclusión del grupo escolar al que pertenece.

La inclusión de alumnos con discapacidad es un reto permanente para las escuelas comunes, en las que el desconocimiento, la falta de información precisa y el rechazo son los principales obstáculos. En los últimos años, en la Argentina aumentó la inclusión de chicos con discapacidades en el nivel primario. Los especialistas en el tema coinciden en que esta diversidad enriquece a todos los alumnos, pero su integración requiere de una mayor formación específica por parte de los docentes y directivos.

Otro de los aspectos a tener en cuenta para la inclusión escolar es cómo se viabilizan las comunicaciones dentro de la escuela. García Requena (2) considera que “las relaciones humanas deben establecerse dentro de un clima de auténtica libertad, favoreciendo la autonomía, la capacidad de elección, el autogobierno y el respeto a la libertad de las otras personas que nos rodean”. El autor, afirma que “la persona es, también, comunicación que se manifiesta saliendo de sí misma, comprendiendo posturas y conductas distintas de las propias”. Estos conceptos son útiles para construir una comunicación clara, conveniente y cordial que permita el diálogo y la integración de todos los alumnos.

No se puede pensar la educación sin comunicación. En este sentido, Rolando Martiñá (3), en su artículo Qué decimos más allá de las palabras, considera que la escuela, como cualquier sistema social, sólo podrá crecer y fructificar cuando, entre otras cosas, sea capaz de pautar clara y conscientemente su comunicación (…) cuando pueda asumir que ninguna comunidad humana se construye sólidamente negando las diferencias, sino integrándolas y superándolas en función de las semejanzas”.

García Requena también considera que la comunicación es vital para comprender las interacciones que se dan dentro de la escuela, del cual resulta un ecosistema que marca el clima social del centro que define y limita el ámbito concreto de la acción y el ambiente general del establecimiento docente. Los conceptos de García Requena sirven para iluminar y dejar bien claro que la persona es el eje de las relaciones humanas. Concluirá afirmando que “las adecuadas relaciones humanas son el alma de las instituciones educativas, ellas proporcionan cohesión, dan un sello inconfundible, proporcionan moral de éxito a la Comunidad Escolar, dan satisfacción a cada uno de los miembros de ésta y son el soporte sobre el que se asienta la actividad académica”.

De ello, es fácil inferir que en una institución donde no se valoren los vínculos, la comunicación y la inclusión, se habrá perdido buena parte de su identidad y esencia como establecimiento educativo.

El camino de la inclusión en Argentina

Desde el año 2008, a través de la sanción de la ley 26.378, la Argentina reconoce el derecho de los niños, adolescentes y adultos con alguna o varias discapacidades a una educación inclusiva en todos los niveles. Como consecuencia, entre el 2007 y 2010, la inclusión se incrementó un 47% en las escuelas comunes, según la Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa (DINIECE). No obstante, en el nivel secundario solo el 15% de los jóvenes con capacidades especiales concurren a un colegio común, y las puertas, lamentablemente, siguen cerrándose para muchos alumnos.

Ricardo Berridi, médico pediatra especialista en discapacidad de la Sociedad Argentina de Pediatría, afirma: "¿Cómo hacemos una sociedad inclusiva si no tenemos inclusión escolar? En una situación ideal cualquier chico con discapacidad podría ir a una escuela común. No es éste el que se tiene que adaptar, sino la sociedad es la que tiene que hacerlo".

El camino puede parecer complejo, pero con la incorporación de docentes y directivos preparados para la inclusión escolar podremos abrir las puertas para el desarrollo de un trabajo interdisciplinario orientado específicamente hacia el cumplimiento de la consigna integradora en la escuela. Para ello, además, resulta fundamental que se encaren reformas edilicias, como la adaptación de las instalaciones, y una profunda capacitación docente, para que el trabajo en conjunto de las maestras comunes y especiales pueda coordinarse desde dicho departamento. Lo queda claro en este terreno, es que resulta clave tener la voluntad política de hacerlo realidad. Aquí, el Estado debe jugar un papel determinante para configurar políticas educativas inclusivas que trasciendan los documentos y se vean plasmadas en la realidad de cada aula.

La atención a la diversidad implica un cambio profundo en la cultura escolar, que se caracteriza por ofrecer respuestas educativas homogéneas a alumnas y alumnos con distintas capacidades, intereses, motivaciones y estilos de aprendizaje. La escasa consideración de las diferencias en los procesos educativos es uno de los principales factores que genera dificultades de aprendizaje y participación, y se traduce en altos índices de repetición y abandono escolar.

Todo proceso de cambio implica resistencias e incertidumbres relacionadas con el temor a lo desconocido, pero también ofrece oportunidades de crecimiento y desarrollo personal y profesional, sentencia un informe de la Unesco llamado Experiencias de Integración Educativa. Remarca, además, que las experiencias también nos enseñan que el cambio es más profundo y significativo cuando es asumido por toda la comunidad educativa y no sólo por algunos docentes de forma aislada.

El informe de la Unesco (4) reúne numerosos testimonios que revelan cómo la integración ha supuesto un proceso de innovación educativa que ha obligado a romper con las concepciones y prácticas que consideran que todos los niños y niñas son iguales y aprenden de la misma forma. Los docentes y especialistas han buscado diferentes estrategias para lograr que los alumnos con necesidades educativas especiales participen y aprendan lo máximo posible, lo cual ha sido beneficioso para el resto de los alumnos y ha enriquecido sus prácticas educativas.

La educación inclusiva supone la implementación de estrategias y recursos de apoyo que ayuden a las escuelas y a sus profesores a enfrentar con éxito los cambios que involucra esta práctica. Este documento nos muestra que las comunidades educativas que desarrollan su capacidad de asumir nuevos riesgos y de resolver creativamente los problemas que surgen de estas innovaciones logran condiciones favorables para el aprendizaje de todos sus integrantes, generando un ambiente de convivencia basado en valores de respeto y cooperación.
Educación inclusiva es un concepto más amplio que el de integración educativa, el cual se relaciona principalmente con la incorporación de niños y niñas con algún tipo de discapacidad al sistema regular. Una educación inclusiva implica que todos los niños de una determinada comunidad, incluyendo aquellos que presentan alguna discapacidad, aprendan juntos, independientemente de sus condiciones personales, sociales o culturales. Es un concepto que interpela en profundidad la naturaleza de la educación regular y de la escuela común.

El proceso de integración exige el compromiso de todos los docentes, directivos, EOE, y, en particular, del apoyo de los especialistas en educación especial, puesto que sus aportes son un requisito para equiparar las oportunidades de aprendizaje. También es de suma importancia el rol de la familia en la integración escolar.
Podemos concluir que educar en la diversidad beneficia y enriquece a todos los alumnos, pues aprenden a derribar las barreras de la indiferencia y del rechazo, al tiempo que entienden que todos pueden aprender de todos.

La respuesta de los institutos cristianos a la necesidad de una Educación inclusiva debe ser  un indicio válido de que cumple con los valores cristianos, porque de ese modo pone a la persona como eje de las relaciones humanas, porque genera un clima de auténtica libertad y respeto, porque adopta un verdadero compromiso con valores humanos y sociales, porque se propone como una organización inteligente, abierta, integradora, cuidadosa de los vínculos.

“En la medida en que yo me sienta diferente, diverso, excepcional, capaz para unas cosas y discapacitado para otras, iré entendiendo y capacitándome para la educación inclusiva y para la sociedad de la diversidad…”  (Moriña, 2004)


Bibliografía

(1) Cada escuela a un mundo http://portales.mineduc.cl/usuarios/edu.especial/doc/201305151255060.CADAESCUELAUNMUNDO.pdf

(2) García Requena, F. Primer extracto del cap. XI. (1997) “Organización escolar y gestión de centros educativos”, Málaga, Edic. Aljibe. Págs. 177/189

(3) Martiñá, Rolando. “Qué decimos más allá de las palabras”. Artículo revista la Obra, Revista de Educación, Año LX, N° 746, 5.7.81, Secretaría de Educación.


(4) “Inclusión de Niños con Discapacidad en la Escuela Regular”. Debate 8. HINENi, UNESCO y UNICEF – www.unicef.cl

viernes, 8 de julio de 2016

La sequía que atrapa a Guatemala

El fenómeno del Niño afecta las cosechas del país



Por Walter Calabrese 


El país ha quedado a la intemperie, sin agua las sequías están resquebrajando las tierras de cultivo, lo que provocó una crisis alimentaria de tres millones de personas. Desde 2012, el llamado fenómeno climático de “El Niño” viene afectando el Corredor Seco, una extensa franja que va desde El Salvador, pasa por Honduras, Nicaragua y termina en Guatemala. En este país, ocupa siete departamentos, entre los que se encuentran los poblados más humildes. En estos lugares, se han perdido el 80 por ciento de las cosechas en los últimos cuatro años, según datos aportados por la ONG Oxfam.

La escasez de lluvias ha acrecentado la crisis alimentaria, riesgo que se puede extender a 900.000 personas más. Lo grave es que los niños quedan en situación de alta vulnerabilidad, puesto que muchos sufren de malnutrición y desnutrición.

El Niño sigue arrasando y asolando las tierras de América Latina y el Caribe, en la década pasada 15 millones de personas fueron afectadas por las inundaciones, tres millones por las sequías y cinco millones por las temperaturas extremas.

Según cálculos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), el escenario que se viene no es nada propicio, estiman que habrá un aumento del número de pobladores en riesgo de padecer hambrunas en varias regiones de Latinoamérica, que podría ser de cinco millones según las proyecciones para el 2020 y luego alcanzar los 26 millones en el año 2050.

Hasta la actualidad, las acciones de protección social y ambiental ensayadas por los distintos gobiernos de la región no han logrado recomponer las pérdidas en materia alimentaria. En Guatemala, las autoridades se encuentran muy limitadas, sólo pueden abastecer de alimentos a la mitad de los que son afectados por los fenómenos climáticos.

La crisis del agua sigue en aumento, sequías, el cambio climático, el Niño y las acciones de deforestación están acelerando los tiempos de incertidumbre para asegurar su abastecimiento a toda la población del planeta. "No podemos responder con medidas paliativas, se necesitan inversiones más sostenibles que tengan que ver con todo el manejo integral de las cuencas", afirmaba Diego Recalde, representante de la FAO en Guatemala.


La tierra se reseca en los brazos del sol, grita espantada por el dolor de la sed y por la indiferencia del ser humano, que no ha aprendido a valorar que la tierra es su casa.

sábado, 2 de julio de 2016

La evaluación al docente, tema de conflicto en América Latina

Las reformas educativas han tenido distintas recepciones y rechazos a lo largo de Latinoamérica en los temas relacionados con la evaluación docente y de los alumnos.

 
Provocando diversas críticas en el ámbito educativo de la Argentina, el actual gobierno lanzó a principios de año un polémico proyecto que evaluará tanto a docentes como a alumnos de todo el país.

El objetivo expresado por el primer mandatario argentino en este proyecto apunta a que se obtengan datos precisos que permitan mejorar el aprendizaje de los estudiantes.
En América Latina, estas reformas crearon polémicas y rechazo. Actualmente, en México, ocho personas murieron en una protesta que parece no tener fin. El motivo es la resistencia a la implementación de una evaluación a nivel docente nacional ya que, según OCDE, este país se encuentra último en la escala de 39 países con menor nivel en su sistema educativo.
Pero, ¿por qué es tan necesario este “observatorio” de la calidad docente?, ¿qué es lo que se pretende evaluar: aspectos que tienen que ver con lo académico, los resultados en el aula, lo pedagógico o su ética profesional? ¿Cuáles son los factores que provocan resistencia por parte del sector docente?

Para comprender mejor las razones para la creación de un Instituto de Evaluación de la Calidad y Equidad Educativa debemos conocer cómo lo hacen otros países y cuáles son sus resultados.

¿Cómo son las evaluaciones en otros países?
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos 
(OCDE) analiza cómo se evalúa al profesorado en distintos países.
El informe realizado por esta organización en 2013 dice que Finlandia, Singapur, Noruega, Chile y Bélgica son los países más destacados en cuanto a eficacia de la evaluación a docentes.

Según Universia-Ecuador ,  las principales características son:

1 – Finlandia
El Ministerio de Educación y Cultura no evalúa de manera formal al profesorado, sino que está a cargo de los gobiernos locales y el sindicato de profesores. Los directores de las instituciones son los que deben comprobar si se cumplen los objetivos del currículo nacional y el plan de cada institución. Los directores se entrevistan cara a cara con los docentes por lo que la evaluación se hace de manera informal y a través del diálogo, conociendo qué problemas o necesidades afectan al centro y planteando en conjunto las medidas para mejorar la calidad de educación del mismo.

2 – Noruega
Aquí la evaluación del docente se realiza a través de la opinión de los alumnos por medio de encuestas. Ellos pueden opinar sobre la efectividad de las prácticas educativas de sus docentes, la infraestructura y materiales utilizados para su estudio. Con el resultado de las encuestas (que también llega a la supervisión del docente) los profesores programan las mejoras necesarias.

3 – Singapur
Este país cuenta con un Sistema de gestión del Rendimiento Mejorado (EPMS) de los docentes que se basa en tres puntos: itinerario profesional, incentivos económicos y sistema de evaluación. De acuerdo a sus resultados, los supervisores se reúnen con los docentes para incentivar a los que han evolucionado positivamente y se asiste con formación a los que necesitan mejorar. Esto da lugar a un sistema de crecimiento por mérito a través de tres itinerarios y según sus intereses y aspiraciones. Los tres itinerarios son:
- itinerario educativo, donde los profesores perfeccionan sus capacidades y técnicas pedagógicas y ascienden dentro del propio sistema escolar.
- itinerario de liderazgo, a través del que pueden acceder a puestos de gestión y dirección en centros o en el Ministerio.
- itinerario de especialista senior, creado para profesores que quieren especializarse en ciertas áreas que abren nuevos caminos en la educación.

4 – Bélgica
En Bélgica los docentes son evaluados por los resultados del aula, la implicación de los profesores con la institución para la que trabajan y también con las familias.
Estas evaluaciones se dan cada tres o cuatro años y los resultados se toman para hacer un seguimiento del estado de la profesión a nivel país y también para incentivar a los docentes según su rendimiento. Además de esto, los profesores son también evaluados en las escuelas en las que imparten clases mediante evaluaciones formales u observación directa de sus clases.


Panorama latinoamericano
En América Latina el país que lleva más años evaluando a sus maestros es Chile.
La medida se aprobó en 2006 tras una larga negociación con los sindicatos y con la promulgación de la Ley de la Carrera. El país trasandino posee un Sistema de Evaluación del Desempeño Profesional Docente que es obligatorio para los docentes. Las evaluaciones se realizan a partir de cuatro puntos que permiten conocer el desempeño del docente:

- Un portfolio con una unidad didáctica y la grabación de una clase de 40 minutos, la cual es examinada y corregida.
- Una pauta de autoevaluación donde el mismo docente valora y evalúa su desempeño.
- Una entrevista por un evaluador par sobre la práctica profesional del docente.
- Informes de referencia de terceros que estén en escalones más altos en orden jerárquico.

Los datos obtenidos son pasados a un sistema informático que calcula el nivel de desempeño docente y realiza un informe sobre el mismo. Al final, la Comisión Comunal de Evaluación es la última que evalúa dicho informe y determina los resultados, a través de los cuales los docentes pueden pedir un incentivo monetario, seguir ejerciendo hasta ser re-evaluados o realizar un Plan de Superación Profesional para mejorar en las áreas que así lo requieran. Si el docente no mejora en las siguientes evaluaciones, entonces puede ser obligado a dejar de ejercer.

"La mayoría de los países con buenos resultados educativos evalúa a sus profesores", dice Cristián Cox Donoso, experto en estrategia docente de 
Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe.

Además de México, otros países del cono sur están comenzando a proyectar el sistema de evaluación a docentes. Un ejemplo de ello son Perú, Colombia y Argentina.

La diversidad cultural de América Latina crea una tensión acerca del perfil del docente que, a la hora de ser evaluado, es imperante centrarse en las características socio-regionales.
Es así como existe una dicotomía en el ejercicio de la profesión: ¿son los docentes profesionales o trabajadores de la educación? ¿Solo es docente el que posee formación terciaria, o también lo es aquel que cumple un rol de agente comunitario en regiones pobres?

En “Estado del arte y criterios orientadores para la elaboración de políticas de formación y desarrollo profesional de docentes de primera infancia en América Latina y el Caribe”, 
documento realizado por la UNESCO, menciona que Argentina, Chile, Perú y México discuten dos perspectivas sobre el quehacer educativo con la primera infancia: por un lado, el docente como trabajador de la educación y por otro, como profesional del campo educacional. Dice allí: Desde una perspectiva de trabajadores de la educación, “dos aspectos distinguen el trabajo docente: su carácter colectivo, ya que los procesos de trabajo que se llevan adelante en la institución educativa trascienden los límites del aula y la escuela y se conectan con el conjunto de la vida social; y su carácter productivo en el sentido de trabajo creador”, como señaló el Grupo Nacional de Discusión de Argentina (pp.34).

Según el Grupo Nacional de Discusión de Argentina citado en el documento de la UNESCO, “La docencia es una profesión cuya especialidad se centra en la enseñanza, entendida como acción intencional y socialmente mediada para la transmisión de la cultura y para el desarrollo de las potencialidades y capacidades de los alumnos, lo que no necesariamente desconoce la dimensión del trabajo” (pp.35). Desde esta concepción, que se alinea además con estándares de organismos internacionales como la OCDE, se incluyen solo aquellos docentes formados en educación terciaria. Como es posible comprender, ello excluye al gran número de educadores y agentes comunitarios que sin este tipo de formación superior desempeñan hoy labores docentes.

Ante ello, sobre todo los países con mayor número de programas no convencionales o no formales, sienten invalidada su fuerza laboral que se desempeña en la educación de la primera infancia. Países como Nicaragua, Honduras y Guatemala abogan por una comprensión de sus docentes en un sentido más amplio. El reporte de los países asocia estrechamente estas perspectivas, con la distinción entre cuidado y educación para la primera infancia.” En los programas donde predomina una visión Educativa tiende a prevalecer la presencia de docentes profesionales, mientras en programas centrados en el cuidado, predomina el rol de otros agentes sociales.

El análisis de los informes muestra que los docentes de la primera infancia se encuentran en una tensión propia de la edad del profesionalismo post-moderno. “Los docentes tratan con una compleja y diversificada clientela, en condiciones de creciente incertidumbre moral, donde hay muchas estrategias de enseñanza que son viables, y donde hay más y más grupos sociales que ejercen su influencia y tienen algo que decir” (Hargreaves, 1996, pp. 34).

Visto esto, es necesario pensar que si existe una homogeneización en la formación docente también es importante un monitoreo de su ejercicio. Y no existe otro modo sino por medio de una evaluación sistematizada que permita una lectura en contexto con cada país.
Las resistencias a tales evaluaciones deben ser analizadas desde un punto de vista netamente político o, si se prefiere, gremialista. La labor del docente no está por fuera de la política educativa de sus gobernantes, sino que la expresan y desarrollan en función de la visión global del Estado.

Países como México en donde hasta 2012 no se conocía la cantidad de escuelas que tenía, necesitaron replantear una política educativa eficaz. La evaluación docente es un instrumento para realizar ajustes. Y la evaluación a docentes también.


“La idoneidad desde la perspectiva profesional demanda de los docentes un trabajo altamente especializado, competencias racionales y técnicas que son exclusivas de su oficio y que se aprenden en tiempos y espacios determinados”, así lo expresa la UNESCO. Y en América Latina hace falta una seria autocrítica si se pretende lograr la calidad educativa que hay en países del hemisferio Norte.


Por Silvia Romero


viernes, 10 de junio de 2016

Perú confirma la victoria de Kuczynski

Con todas las actas procesadas, las autoridades electorales peruanas ratificaron la diferencia de Kuczynski sobre Keiko Fujimori por sólo 0,24 por ciento. Hasta el final fue una elección muy ajustada.


                                         Kuczynski saluda a sus partidarios Foto: EFE

   Por Walter Calabrese

El suspenso tuvo en vilo al país hasta los últimos segundos del recuento final de votos, fue la elección más ajustada en cinco décadas. El economista de centroderecha Pedro Pablo Kuczynski se convirtió en el nuevo presidente electo de Perú. El anunció se oficializó cuando la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó que Kuczynski se impuso con el 50,12 por ciento de los sufragios, frente al 49,88 de Keiko, luego de haberse procesado el 100% de las actas.

A Keiko le queda el consuelo de haber obtenido la mayoría legislativa y de contar un capital político importante para ser oposición.

Después del anuncio de la ONPE, Kuczynski se dirigió a sus seguidores en una sede partidaria anunciando que desea “un país unido, conciliado, listo para dialogar”. Luego prosiguió: “Vamos a trabajar por todos los peruanos, porque hay muchos peruanos que sienten que el tren se les pasó y queremos que todos se suban al tren rápido”.

Su discurso estuvo enmarcado en el llamado a la unidad: “No es una división entre Sur y Norte, entre sierra y costa. Somos un solo país y tenemos que trabajar con muchas opiniones, muchos puntos de vista. Pero el Perú es un país grande y yo me voy a ocupar de estar ahí para que en estos años que se vienen podamos trabajar con todos ustedes, para que en 2021 el Perú sea un país renovado."

La incertidumbre del tramo final de la campaña electoral no repercutió en la economía, los mercados financieros se manejaron en un clima de tranquilidad, puesto que ambos candidatos habían hecho promesas de sostener el modelo de libre mercado, que en los últimos veinte años hizo crecer a Perú en forma sostenida. Claro que ello todavía no ha logrado eliminar las dificultades socioeconómicas de muchos peruanos.

El presidente electo Pedro Pablo Kuczynski es hijo de inmigrantes europeos que supo proyectar una imagen de funcionario eficiente y honesto, algo a lo cual apeló en su campaña para remarcar su experiencia de gestión, al tiempo que proponía reducir impuestos y ampliar el déficit fiscal para generar más recursos para darle impulso al desarrollo de la economía, que depende, en parte, de los recursos mineros. Desde 2013, la caída de los precios mundiales de las materias primas influyó en una cierta ralentización del rumbo de la economía.

Por otra parte, para Keiko Fujimori es la segunda derrota electoral en un ballotage, antes había perdido en 2011 contra Humala. Los factores de la derrota se volvieron a repetir, al final de la campaña perdió la ventaja que llevaba cuando se volvió a instalar la idea en amplios sectores de la sociedad de que con ella volvía la corrupción y la criminalidad, claramente asociadas con el gobierno autoritario de su padre. Esa mochila pesada que lleva con su apellido es demasiado pesada para dejarla en el olvido de muchos ciudadanos peruanos. Sin embargo, en los próximos cinco años de gobierno su partido tendrá una fuerte influencia en el Congreso, ya que obtuvo 73 de los 130 escaños, teniendo así la mayoría absoluta.

En ese contexto, Kuczynski necesitará entablar un diálogo con Fujimori para negociar las iniciativas legislativas que se presenten, de hecho, ya ha dado indicios de que buscará construir espacios para coordinar la comunicación con sus opositores.

Kuczynski asumirá como presidente de Perú el 28 de julio, fecha en que termina el mandato de Humala.




Keiko no pudo convencer a los indecisos

Keiko Fujimori no logró llegar con su discurso a los indecisos. El peso oscuro de su apellido generó temores y rechazo en la ciudadanía que todavía recuerda aquella etapa autoritaria del gobierno de su padre


                                       Keiko no logró seducir al electorado indeciso

     Por Walter Calabrese


La exigua diferencia que inclinó la balanza en favor de Kuczynski, que cambió la historia de las elecciones en el último tramo, tuvo como protagonistas a los indecisos, que según análisis de los encuestadores dejaron de serlo sobre la hora para votar en contra de Keiko.

La hija de Fujimori nunca supo lograr un clima de confianza hacia los indecisos y en quienes hasta una semana antes tenían decidido votar en blanco o amular su voto. Los datos de los sondeos indicaban que sólo el 20 por ciento de los que votaron a Kuczynski era un respaldo genuino basado en atributos como la capacidad técnica de economista internacional y en su postura liberal democrático en las cuestiones institucionales.

El resto del electorado era un conglomerado de electores que conformaban un abanico ideológico amplio, que iba desde la izquierda a la derecha, pero todos unidos contra un apellido que recordaba una de las escenas más negras de la historia de Perú. Con ello, sobrevolaba la idea de que el padre de Keiko fuera liberado si ella ganaba.

Un informe del analista político Alfredo Torres, citó una investigación de la DEA contra el secretario general del partido por lavado de activos, junto a un audio trucado con el que se pretendió desmentir la información. Esto "hizo ver en muchos votantes que algunas prácticas de los años de Alberto Fujimori seguían vigentes" en el partido y en las filas  de Keiko. Ese cimbronazo hizo que los indecisos bajaran de 12 por ciento a 5 en una semana. El pavor ante un nuevo Fujimori en el poder movilizó a la ciudadanía a votar. Tal vez ese voto no era muy pensado ni reflexivo, aún contra sus ideas, se levantaron para votar contra los malos recuerdos que traía el apellido Fujimori. El voto temor se hizo presente en el tramo final de la elección.

No obstante, a Kuczynski le esperan días agitados en el Congreso, pues el fujimorismo tendrá la mayoría. Además, podría encontrase con algunos remezones en las calles, en donde algunos movimientos sociales siguen con sus reclamos sociales. En la habilidad para negociar y dialogar con las distintas fuerzas políticas, el presidente jugará sus mejores cartas para encontrar el equilibrio institucional.
 



jueves, 25 de diciembre de 2014

Navidad, un tiempo para la reflexión

Las ideologías políticas no deberían alejarnos de Dios ni confundir sus enseñanzas.


    Por Walter Calabrese

Todos los años nos encontramos la noche del 24 de diciembre para brindar en familia y con amigos, es un momento de alegría y de recuerdos. También puede ser un tiempo de reflexión para recordar que en una fecha similar un hombre valiente daba su vida por todos en una cruz. Sí, deberíamos conmemorar el nacimiento de Jesús más allá de las creencias de cada uno, porque es imposible soslayar su presencia en la historia de la humanidad.

Hoy, a más de 2000 años de su muerte sigue siendo el Redentor, el Dios que se hizo hombre para enseñarnos un camino para vivir mejor. Sus enseñanzas han quedado registradas en la Biblia, su pasión por el prójimo se retrató en cada gesto y palabra que pronunciaba.

Pero el hombre se ha quedado mirándose el ombligo para satisfacer a ese enano fascista llamado ego que nos reclama aplausos a cada instante, y en ese movimiento narcisista, lamentablemente, perdió de vista al prójimo. Este comportamiento, cuando se exacerba se traduce en guerras, narcotráfico, gente que realiza matanzas en colegios o universidades, tensión racial, como lo que vimos estos días en EEUU, Siria en llamas, israelíes y palestinos peleando por una porción de territorio, xenofobia en Europa, México cayendo en el pozo de las narcomafias y desaparición de estudiantes, África Occidental luchando contra el ébola, la poca voluntad de los países más poderosos para trabajar en contra del cambio climático, Europa en conflicto con Rusia, y así podríamos seguir enumerando muchas crisis más que dan cuenta de lo poco que se tiene en cuenta al prójimo a la hora de tomar decisiones globales.

En definitiva, un mundo desigual, sin equidad social, que se aferra a recetas neoliberales para resolver cuestiones que nacen en la raíz social y que sólo pueden resolverse con solidaridad. Tal vez, Latinoamérica  haya sido quien interpretó mejor ese libreto, enfrentando la crisis financiera global desde el diálogo regional y con instituciones que se van afianzando, como la Unasur. A pesar de ello, sigue faltando mucho para encontrarnos con un mundo hermanado pensado para que cada ser humano tenga las mismas posibilidades de vivir dignamente. Y eso es justamente lo que nos enseñó Jesús, fue el primero en hablar de inclusión social.

Las ideologías políticas no deberían alejarnos de Dios ni confundir sus enseñanzas con lo que ha hecho la Iglesia. El legado de Jesús es mucho más grandioso que cualquier diferencia coyuntural o conflictos de poderes. La fe y la política pueden caminar perfectamente juntas sin tropezarse una con otra. Incluso la Biblia afirma que debemos respetar a nuestras autoridades en todo tiempo y lugar.

“Yo soy el camino, la verdad y la vida”, señaló Jesús para indicarnos por donde está la salida. La Navidad es un buen tiempo para reflexionar sobre ello y para pensar que podemos aportar cada uno para hacer un mundo mejor.